dimensiones
variables
80 óleos sobre tela
de 15 x 17cms c/u
2005-2009
Esta serie
corresponde a 82 cuadros, que de forma modular comprenden la amplia gama de
emociones humanas, que fueron clasificadas, cuantificadas, recolectadas e
interpretadas por el artista en telas de 15 x 17cms c/u con la parte de un
rostro distinto en cada caso y a escala natural.
Las
imágenes que corresponden a esta obra no cuentan con ninguna de las numerosas
pistas que deja el pintor para reconocer al individuo y su quehacer, sino todo
lo contrario, no denotan ni tiempo ni espacialidad, pues tienen un encuadre tan
cerrado que no deja ver nada más que el rostro, por lo que no se puede
determinar en qué lugar físico se encuentra la persona, ni menos en qué época
se sitúa, volviendo el retrato completamente atemporal. Tampoco podemos ver
cual es su linaje y menos sus bienes, eso no es relevante para esta obra. Lo
que si se ve en estas pinturas son los rasgos faciales definidos a cabalidad,
aquello que nos identifica y hace únicos. Éstos expresan el sentir del
individuo exactamente en ese momento: son instantes casi fotográficos que de un
minuto a otro cambiarán al igual que el semblante y los sentimientos del que
los observa.
Con
respecto a la forma de pintar, ésta se vuelve pornográfica, en el sentido de
que nos muestra y exalta lo evidente, lo forzado. Contrasta con el típico sutil
y clásico retrato ya que ésta no nos presenta un semblante pasivo, carente de
expresión, si no que todo lo contrario. Los colores saturados que utilizo
exageran entonces las expresiones faciales de los retratados acentuando de esta
manera multiples zonas del rostro. El retrato de un anónimo, sumamente
expresivo y carente de naturalidad queda registrado de un modo documentalista.
Retratos pictóricos que provienen de retratos fotográficos, retratos que
contienen un momento imperceptible que representa un pequeño instante de la
realidad, que sólo una maquina puede captar, una ilusión que no pretende pasar
por verdad se convierte en una mimesis irreal.